Archivo de 21 Noviembre 2009

Shen Long

Shen Long

Shen Long

Shen Long

El día transcurrió lento, anoche no podía dormir así que terminé bañándome las 4:30, saliendo intenté dormir y me acosté con el cabello mojado. Me desperté como a las 12 del día, nada mal, habré dormido unas 6 horas.

Se supone que iríamos la madre de Ket y yo a que nos maquillaran la cara pero la señora creyó que ya no iríamos por mi culpa, le dije que yo ya estaba bañado y que iría sólo si ella así lo quería. Al final decidió que mejor nos arreglábamos en casa y así fue. Ket por mucho tiempo fue renuente a meterse en cuestiones de belleza, desde mis tiempos el que una dama se arregle [y no porque esté descompuesta] es algo de buen gusto, pero Ket creció pensando que no lo necesitaba, y que “las cosas de niñas” no eran lo suyo, pero muy en el fondo siempre le ha llamado la atención el cuidado del aspecto y el maquillaje, pero nunca tuvo a quién acudir porque su madre es de la misma idea y no tiene hermanas, además de no tener la confianza de preguntar a sus amigas. Como soy un dragón, no soy muy bueno juzgando el aspecto o belleza de las personas, pero sé, por los recuerdos de Ket, que siempre ha tenido complejos y es que para variar tiene la cara como sope: toda pellizcada, jajaja. Esa expresión me da mucha risa, está en algún recóndito lugar de la memoria de Ket, se lo contó su amiga Davi.

La semana pasada, en un intento por cambiar las cosas, y en la búsqueda del vestido que se supone que usara hoy, terminaron ella y su madre en la sección de cosméticos, una cosa siguió a la otra, el resultado: un tratamiento para su desastroso rostro y no vestido. La verdad es que me da mucha flojera pero, en vista de que estoy en un cuerpo perecedero no tuve otra que seguirle la corriente, y ahí me tienen lavando la cara de esta joven mañana y noche. Total, que tuve que arreglármelas para usar todo su nuevo kit [patrocinado por el padre] y darle una ayudadita. Ket tampoco sabía usar cosméticos así que los resultados que obtuve no fueron muy diferentes de lo que ella hubiera obtenido. Como sea, quedé satisfecho porque a pesar de estar acostumbrado a ver a las damas con el rostro completamente blanco, he llegado a comprender que el día de hoy y el lugar en el que estoy es muy diferente.

Como dije anteriormente, no terminé de esforzarme en conseguir vestido de noche, en cambio utilicé un pantalón negro y una blusa púrpura que tenía Ket guardado en el clóset, en consecuencia hice lo que pude con su cara, aplicando tonos morados. Al final creí que todo era perfecto, le planché el cabello y la peiné medio a la “despeiné” y en vez de llevar saco llevé una chamarra negra que tiene, como de gamusa. Todo parecía bien…

Al cabo de un rato se encaminaban a la iglesia. Como es costumbre de su familia, llegaron una hora antes pero el padre de Ket y yo nos perdimos buscando una tiendita porque la familia empezaba a tener hambre, no encontramos nada, pero al regresar ya había llegado parte de la familia y se había comodado alrededor del auto, incluyendo al novio, primo de Ket. Durante la misa el padre mencionó que la iglesia había sido diseñada por Luis Barragán, es una extraña coincidencia porque recientemente he conversado con una compañera que Ket tenía en la vocacional y me mencionó que iría a la casa de Luis Barragán… quizá debería darme una vuelta por allá, a ver si encuentro algo. En fin, Ket siempre fue medio excéptica y con respecto a sus creencias anda algo desperdigada, por mi parte sé que unos dioses reemplazan a otros y nos guaradamos respeto mutuo [muy independiente de lo que los humanos han hecho creer], así que lo único que hice fue sentarme a escuchar y observar, como no me paraba, ni me arrodillaba, ni decía “el señor es contigo” y cosas por el estilo, se acercó el padre de Ket y me dijo en tono de broma “qué concha, ni te paras” a lo que respondí “mínimo pongo atención, no como muchos parados que están en la babia” y sé que tengo razón.

Como me dio hambre secundé al hermano de Ket al pedir botana para el camino. Cuando llegamos al hotel [donde estaba el salón donde sería la fiesta] no nos permitieron pasar de inmediato así que nos tuvimos que hacer patos un rato. Por fin cuando entramos noté que era un salón más bien chico, habrían unas 20 mesas que no se llenaron, una pista de baile y un escenario. Nos tocó cerca de la pista, de hecho casi todas las mesas estaban cerca de la pista, y nos acomodamos. Transcurrió lo mismo que transcurre en todas las bodas, entran los novios después de hacerse esperar mucho tiempo, bailan una pieza juntos, luego con los padres de uno y del otro, y así sucesivamente con los padrinos y madrinas y quien se quiera acercar, en esta boda no llegaron tan lejos, imagino que fue por ver las caras de hambre que teníamos todos. Sirvieron una comida que me dejó más que satisfecho y llegó una banda bastante completa que comenzó a tocar las típicas salsas, atravesando por algo de reggaeton pero al final terminando con música de los 70’s y 80’s, la madre de Ket es bastante animosa así que se hace partícipe del reventón lo cual me parece genial.

Descubrí además, el feliz acontecimiento de conocer familia que jamás vio Ket en su vida, conocí primos que, según los grandes, no se habían dejado ver desde hace más de 15 años, fue un suceso curioso. Terminé intercambiando correo electrónico con uno de los primos porque pretende escribir un libro de la gran familia materna de Ket, todo porque Ket tiene un árbol genealógico que llega hasta sus tatarabuelos. Ahora que lo pienso, no sé si le sea de gran utilidad porque el árbol está incompleto, sólo abarca la línea familiar que le concierne a ella, no hay hermanos de sus abuelos ni de sus bisabuelos, etc. En fin, también le ofrecí ayuda con el diseño editorial, quizá le sirva de algo. Este primo con el que intercambió correo venía con una muchacha que fue su pareja de baile, y qué pareja de baile; ni los novios bailaron como ellos, jaja.

En lo personal, fui conciente de lo desconsiderado que fui con Ket. La llevé muy desapercibida, o como dirían “x”. Antes que nada, Ket no sabe bailar, pero sabe moverse, pero no hay nada que le aterre más que la inviten a bailar y tener que poner su cara de “soy una pelagatos y no bailo, perdón”, y ayer noté que no está totalmente dormida en mi cabeza, sino que parte de sus temores aún están presentes, imágenes y recuerdos involuntarios me aparecen, entonces sé que es ella, que no controla sus acciones pero es testigo de todo lo que pasa su alrededor, por un lado me da gusto, porque significa que su vida le importa lo suficiente como para estar pendiente de ella, y por otro lado es un fastidio sentir esas sensaciones de inseguridad que sin ella yo no sentiría.

Entonces extraños pensamientos cruzaron mi mente, a la familia de Ket le ofrecieron 5 boletos, en total son 4 pero supongo que el quinto boleto era para el exnovio de Ket, ya que ella no tiene a su familia al tanto de lo que le pasa, es de esperarse que no supieran que ya no salen juntos; como sea, Ket experimentó nostalgia porque al ver a la gente bailar recordó que su exnovio intentó enseñarle dos que tres pasos y que, de seguir juntos, en ese momento le podría estar enseñando un par de pasos más, en lugar de ser parte del masacote de aguafiestas que se la pasan sentados.

Pero entonces vi a las chicas de la pista, y sus bonitos vestidos dando vueltas al ritmo del rock & roll, no pude evitar pensar que, aunque me metiera a bailar, desentonaría por no traer puesta una indumentaria que la hiciera sobresalir aunque fuera un poquitín. Sentí pena, me disculpé mentalmente con Ket y le prometí que para la próxima sería más considerado, pero al hacero, sentí también una ira contenida que Ket externaba porque, aunque fuera “bonita” ya no tenía con quién bailar, sentí una extraña necesidad de tronar el vaso que tenía en la mano y pensé “si las cosas hubieran sido así, o asado”, todo claro, con influencia de Ket y sus dolorosos recuerdos.

Traté de calmarla, y recordarle que eso ya no tenía por qué importar.

Sentí dolor de cabeza. El hermano de Ket estaba aburrido así que me propuso salir del salón a dar una vuelta, acepté. Tenía la intención de dormirme en un sillón de afuera, pero poco después el hermano insistió en volver, otra vez, acepté. Entramos y en un intento por olvidar el dolor de cabeza me uní a la víbora de la mar que hicieron las mujeres; pésimo, más que víbora parecíamos la tortuga de la mar y luego el aventón del ramo, lo ganó la amiga de la novia, que para variar no quería participar, pero éjele, terminó entrando y salió con premio. Después vino la víbora de la mar de los hombres y hasta tiraron al novio, fue lo más emocionante y gracioso que sucedió aquella noche, pero el pobre terminó con dolor de estómago, supongo que le revolvieron todas las víseras.

A punto estaban de cortar el pastel cuando el padre de Ket decidió que era hora de irse. Pasamos a despedirnos de la familia y salimos bien librados. El padre de Ket condujo como si la casa se le fuera a escapar, pero llegamos sanos y salvos. Todos procedieron a dormirse… pero por más que intenté, no pude conciliar el sueño.

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