Shen Long

Shen Long

Shen Long

Shen Long

Sé que esto es hacer trampa, pero el hábito aún no se me ha desarrollado y tuve que recurrir a redactar dos noches por escrito. En general, Ket no es una persona de hábitos, y menos aún disciplina. De haber nacido en mis tiempos, ya hubiera sido etiquetada de inútil o incluso carga, tiene suerte de haber nacido a finales de los 80’s. Cada vez me pesa más el cuerpo, se acerca diciembre y todavía no logro sentirme tan fluído en el ambiente como solía hacerlo, quisiera que me dijeras, humano, si también sufres lo mismo, ¿es tan difícil levantarse todos los días y moverse de un lado a otro? ¿lo es? Yo creo que no, hasta los dedos me pesan al escribir, se lo atribuyo a mi falta de costumbre, y al desánimo que Ket se esmera en contagiarme.

Este par de días, como todos los anteriores, no fueron en particular provechosos. Ninguno lo ha sido, es vergonzoso admitirlo, pero qué más da, igual es verdad.

Ayer miércoles me volví a desvelar, no es de sorprender que terminara levantándome tardísimo, tan es así que no desayuné, me tocó la hora de la comida. En la hora de la comida, en ausencia de Quiphoot [debido a que acude a una escuela de doble turno, por lo que regresa a la escuela tres días en las tardes] la madre de Ket mencionó que éste quería regresarse solo en transporte público. Si no puede meterse a la cama y apagarse la luz él solo, ¡menos ha de poder volver solo a casa! Como sea, fui señalado como voluntario para acompañarlo de regreso el jueves siguiente, o sea hoy, y enseñarle el camino en metro.

Sinceramente, no experimenté ninguna emoción. No es que no me importe, pero tampoco me emociona, creo que es simple curiosidad pero al final volverá a querer ser recogido por su madre. Lo mismo le pasó a Ket cuando estaba en primero, siendo ella algo más independiente y viviendo más cerca, comenzó a regresarse sola hasta que se dio cuenta de lo ventajoso que era que pasaran por ella, ¿quién no lo haría si tiene la posibilidad? Sales cansado de la escuela con una mochila de más de 10 Kg, y encima tienes que lidiar con la pelotera del subterráneo. Ket la tenía mejor por entonces, pues su casa estaba a tan sólo 2 estaciones del metro y una caminada medio larga; el hermano tendría que transbordar 2 veces y hacer aproximadamente la misma caminata que Ket, sin mencionar que hacen un total de 8 estaciones, nada comparado con quienes vienen de más lejos, pero igual está más colgado.

En fin, de verdad tenía intenciones de colaborar y variar un poco, pero al final mis desórdenes horarios me hicieron desvelarme una vez más y terminé levantándome todavía más tarde que ayer. La cosa se puso curiosa a la hora de la comida, porque terminé con orden extra de culpa.

Lo admito, es mi culpa por no haber tenido la entera disposición de enseñarle a Quiphoot las andadas del transporte colectivo, pero salí más quemado aún.

Resulta que, la madre de Ket salió desde temprano para quedarse en casa de su padre un rato, confiando en que iría yo por su bebé [sí, Quiphoot]; pero ciertamente no tengo idea de dónde sacó esta idea, puesto que ayer, al estar platicando aleatoriamente dijo en otras palabras “pues, nos podemos ir juntas, y ya te regresas tú con él”, ergo, “te llevo en coche hasta la escuela y etc. etc.”, y juro por mis bigotes de dragón que ahí quedó la cosa. Así que, confiando en que la madre de Ket iría por su hijo fuera yo o no, evadí colocar la alarma y dejarme a su interés, “bueno, si me despierta voy” pensé; pero como ella no estaba en casa, no se enteró de que ni me levanté. Y así todos confiamos en lo confiado. Me quedé dormido tan, pero tan profundamente que ni el teléfono escuché, según la madre de Ket, habló varias veces para ver si iba a ir, pero como es una mujer suceptible pensó que no le había querido contestar… pero la verdad es que no escuché el molesto repiquete del teléfono, así pues, resulta que el padre también llamó varias veces. Todo acabó en que la señora tuvo que partir de casa de su padre para recoger a su hijo y terminaron dando vueltas viendo si no había ido yo a buscarlo.

Una vez más reitero, estoy conciente de mi falta de disposición, pero ¡mi dosis extra de culpa fue injustificada! No sé en qué momento pasó por la cabeza de todos los miembros de la familia [menos la mía], que iría por él en transporte público, no es que no lo haría, es que en realidad no nos pusimos de acuerdo y cada quien se quedó con la idea que se le antojó.

Al final hasta el hermano me reclamó y le prometí recogerlo la semana que viene, sin embargo, el lunes tengo que ir a inscribirme a la escuela [no, no fui hoy, así de pinche huevo me vi] y de ahí le voy a perforar todo lo que pueda con el dinero que lleve a este cuerpo falto de credo y así, prometí recogerlo el martes, pero si estoy muy hinchado… ni modo, será para otra ocasión.

Y si escribo esto es porque estoy desvelado, y me desvelé, una vez más, viendo la película “Y tu mamá también”, Ket jamás la había visto completa y hoy, hilando sus recuerdos encontré en su cabeza imágenes de la secundaria que hace mucho ella no recordaba. Una de ellas es una ocasión en que, con la intención de hacer un trabajo, fue con sus amigos a la casa de un compañero de apellido “Sousa”, pero en vez de trabajar [como es esperado], se la pasaron jugando Smash y Mario Party para Game Cube, bascketball y… viendo los pedazos más picosos de esa película, es imaginable que los padres no se encontraran en casa, ¿no? Ahora, algunos se preguntarán [o quizá jamás se enteraron] ¿qué hacía una niña en medio de una bola de adolescentes sedientos de descubrimiento sexual? La respuesta carece de importancia, porque para suerte de Ket, nunca ha sido una chica “atractiva”, es más bien de las que tienen belleza interna.

Jajajaja, belleza interna, eso fue verdaderamente estúpido, como sea, siendo objetivo, y aunque no soy muy buen juzgador de belleza humana, Ket no es parte del gremio de chicas populares y guapas, tampoco es fea, sólo es… normal.

Así pues, libre de peligro, parecía más bien uno más, aunado a que los chicos eran demasiado verdes para atreverse a hacer algo aunque Ket lo ameritara.

En fin, terminando esa anécdota, hice los paralelismos de cosas que surgieron entre los chicos y esa película. Por ejemplo, por alguna extraña razón terminaron autonombrándose “Banda Rozzi” y Ket era miembro honorario, lo que quiere decir que, no era parte del grupo en sí, pero era más o menos aceptada, una cosa siguió a la otra y terminaron incluso escribiendo un manifiesto “Charolastra”. Ahora todos están dispersos, algunos mantienen el contacto, otros no, Ket es una de ellos, han crecido y creado nuevas amistades, así es la vida, supongo.

Saludos.

Etiquetas: , , , , , , , , , , ,
Deja una Respuesta

XHTML: You can use these tags: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Powered by WP Hashcash