Shen Long

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Shen Long

Al rato escribo. Bueno, mañana. Mañana sí lo escribo. Sin duda hoy lo haré. Esas y muchas otras frases pasaron por mi cabeza para evitar escribir. Me avergüenzo de mi falta de compromiso, pero gran parte de la culpa es de Ket.

Poco a poco me he dado cuenta de que sí hay quienes leen esto. No hay comentarios, lástima, no es algo que pueda pedir, sino algo que harás sólo si te apetece, por mí está bien. Sin embargo, a veces me pregunto por qué lo hago, ¿por qué escribo lo que está pasando a mi alrededor? Es un medio de comunicación y espero respuesta, pero tal vez me estoy apresurando porque, después de todo, no a todas las personas les interesa leer sobre la vida personal de otras personas. Hay suerte, porque ni soy una persona ni la vida es tan aburrida, después de todo.

Ha estado haciendo mucho viento por aquí, en mi tierra yo era el encargado de hacerlo soplar, aquí lo hacía Ehécatl-Quetzalcóatl, pero no estoy seguro de quién lo hace hoy en día.

El mismo día que redacté lo de la Noche 9, me encontré en el Messenger con Santiago, que si se entera de que hablo de él a desconocidos me lo haga saber, aunque lo dudo. Sigue en clases, a ver si se anima a tomar un café, como diría Ket, que ya no le saque. En fin, él y varios amigos y amigas más están en la lista de recuperación de Ket. De entre ellos Nayeli y Alan. En sí, no siento que a Nayeli la haya perdido, es sólo que vive muy muy lejos, pero por alguna extraña razón que no logro descifrar, Ket le sigue guardando mucho cariño y a pesar de no verla en años, la sigue considerando su amiga, como si la tratara diario, excepto por los obvios detalles que se pierden y de los que se va enterando uno después.

La verdad, esto de los amigos es algo complicado, hay que mantenerlos a todos contentos. Tiene poco que Ket mandó a volar a uno de sus más cercanos, y bueno, no en valde estoy aquí viviendo por ella, han habido varios eventos que le han pegado, como sea, no soy muy bueno comunicándome, creo que ella tampoco lo era. Desde que salió de la secundaria aprendió a evitar los “Te Quiero”, “Te Extraño” y demás cursilerías, eso lo debe haber aprendido de Santiago, pero lo desarrolló en la vocacional, no es que no sienta afecto por las personas, es que piensa que esas palabras son demasiado fuertes y para decirlas tienen que ser el momento indicado, con la persona indicada. Sabe que no es hipocresía cuando le escriben un TKM, o le dice “Te Quiero Amiga”, pero ella no se sentía natural al decirlo; no me siento diferente al respecto, ni siquiera conozco a estas personas, así que la forma de pensar de Ket me facilitó muchas cosas.

Creo, más bien, que se volvió de corazón duro y una de las cosas que han permitido que sus amistades se desvanezcan, es su orgullo. Su motto llegó a ser “toco a la puerta tres veces y si no es abierta, me doy la media vuelta”, cuando no ve correspondencia, no es capaz de seguir insistiendo; busca algo de interés en las otras personas, si no lo demuestran, sigue su camino. Últimamente, algunos de éstos amigos los he logrado contactar, pero, no voy a ser encimoso y desesperado como ella llegó a serlo, si quieren verme, está bien, si no, también, igual los seguiré saludando en el internet hasta el fin de los tiempos. Quizá dentro de unos 20 años, cuando sean padres de familia, quieran reecontrarse, no lo sé, quizá siga aquí, y quizá no.

El día de hoy, tuve la conversación más larga que he tenido con Alan; no fue exactamente un fracaso, pero estoy seguro de que Ket no lo hubiera hecho mejor, es casi como un desconocido y no sé ni como sacarle conversación, es difícil e incluso algo incómodo. Para empezar quizá debería aclarar que, este personaje del que hablo, fue muy importante mientras estuvo Ket en la vocacional. Por lo menos durante un tiempo. Para ser más precido, cuando ella estaba en segundo y en tercero, después vino un pequeño distanciamiento como el que sufrió con Nayeli, pues él ya estaba en nivel profesional y claro, tenía otras cosas que atender, lo cual es del todo comprensible. La hecatombe se dio hace como 2 o 3 años, por razones que no alcanzo a distinguir, se hizo un largo periodo de indiferencia en el que muchas, muchísimas cosas pasaron en las vidas de ambos, claro que, por separado, pero cuando Ket se percató del hecho, e intentó revertir el efecto, todo falló. Por un largo periodo no hizo acto de aparición, ni correos, ni mensajes del Messenger respondía él. Ket, como ya dije, terminó por rendirse.

Hasta hace poco fue que lo volvió a intentar, y tuvo éxito, pero a medias. Como todo, nada volvió a ser lo mismo.

Fue mucho más fácil entablar conversación con Cristopher, con quien Ket compartió banca todo un año en la vocacional. Está por demás decir que eso le dio un buen lugar en la lista de amigos de Ket. Sin temor ni inseguridad le pude dirigir la palabra y hablar como Ket lo haría.

Creo que hay otras situaciones con Alan que debería contemplar, las posibles razones del distanciamiento y otras cosas que con amigos como Cristopher no sucedieron, pero no me atrevo a plasmarlas porque Ket se enfadaría. Creo que lo que necesitan es un poco de café y una larga y sincera charla. Aunque dudo que eso se de en un futuro próximo, a menos que él muestre señales de interés. Si se logra, pueden pasar dos cosas: 1) que nunca se vuelvan a hablar o 2) que recuperen su amistad.

En fin, de humanos yo qué voy a saber, sigo aprendiendo. Pero si alguna vez encuentro a Dilong, habrá mucho de qué platicar.

Por cierto, el lunes hice algo que me valió las miradas de desaprobación de los padres de Ket. Chin. No pensé que fuera para tanto, en fin, lo hecho hecho está. Ya te contaré qué fue.

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