Archivo de la Categoría “Debrayando el Clutch”

¡Porque filosofar no sólo es cosa de griegos!

En este mundo y en otros donde existimos. Hombres, guerreros y cobardes son; algunos fuimos guerreros y otros más somos cobardes. ¿Qué escinde realmente a un guerrero y a un cobarde?

Resulta sumamente sencillo culpar a nuestra educación, decir que fuimos criados de una u otra forma o argumentar que nuestras circunstancias fueron propicias o aciagas es sin duda fácil. Mas observa atentamente lector, mira en los abismos de tu ser y contesta, pues he mirado dentro de mí y responderé. ¿Acaso no tomamos tu y yo la final determinación de la dirección de nuestras acciones?.

Irrelevante es la religión que profesas, el culto que sigo; al final sabemos consciente o inconscientemente que nada sucede si no ponemos en el último instante previo a la ejecución del acto, el necesario ápice de voluntad para que las cosas sean o no.

¿Cómo nace un cobarde? Viajemos pues a nuestras infancias, el parto de un cobarde comienza ahí. Deseo reiterar que la educación no es determinante mas indudablemente es un factor. En mi sociedad (ignoro si en la tuya) existen infantes varios, pero dos tipos son claramente identificables. El presente escrito hablará del llamado “Bien portado”. Su educación ha sido formada en normas, preceptos que jamás deben ser rotos.

El más recordado es el respeto incuestionable y ferviente hacia los padres, que con el devenir de los años se convierte en máxima inamovible y conlleva la obligación, por condicionamiento, de la obediencia. El niño no “puede” desobedecer pues faltaría a aquella enseñanza primordial y ofendería gravemente a quienes la vida le dieron; esta excrecencia de culpa es acompañada de la reprimenda, siempre psicológica y en ocasiones física, su unión forja, palmo a palmo, la personalidad inconsciente del cobarde.

El proceso es simple y se explica así: El niño no desobedece, luego entonces, no recibe castigo. No desobedece, no porque no lo desee, sino porque teme ser reprendido. Tal proceso se hace inherente a su vida y ocasionalmente extensivo a otros entes, abuelos, tíos, maestros, etc. Generalmente el “Bien portado ” mantiene una relación “correcta” con sus mayores.

Ellos, en contraposición del daño que ocasiona la culpa “recompensan” al pueril sujeto con halagos, siempre psicológicos y a veces físicos que sólo promueven el estado de sumisión en el chiquillo: El niño obedece, luego entonces, es “recompensado”. Obedece, no por que lo desee, sino porque teme la consecuencia represiva y a la vez anhela el aliciente que el adulto le obsequia.

Esta constante crea conceptos como bueno y malo, correcto e incorrecto, conveniente e inconveniente, los cuales signan al sujeto durante su desarrollo y le llevan a creer que su forma de vida es buena, correcta y conveniente; así pues crea para sí un mundo de verdades absolutas e inamovibles donde lo único válido es el orden lógico y todo lo que sale de sus parámetros es inaceptable y ocasiona conflictos de “difícil” resolución además de una tortuosa desesperación por restablecer aquel orden primordial.

Crece con temor a arriesgarse y repudia lo impredecible, ahora cree que es mejor saber todo lo que sucederá en cada instante de su vida, se vuelve controlador y olvida sorprender y ser sorprendido; cae entonces en la monotonía, se transforma en uno mas, es ahora parte del conjunto humano y no pieza ponderante de su esencia.

Cede siempre la iniciativa, espera a que otros hagan para atreverse a a hacer, actúa por imitación, pues teme lo que desconoce. Teme ir mas allá que los demás, pisar allende su vista no alcanza a vislumbrar; busca siempre la seguridad y predecibilidad de lo que hace y es ahora espectador de su propia vida.

Mas ni siquiera disfruta tal visión, ha creado ya el espectáculo entero y sabe cada verso, ademán grito o gesto de todos los actores; hastiado como está de todo comienza a desentenderse y atarse a la desidia. Así pare al ignominioso ente: Mediocridad, vástago que le devorará impasible si la inacción rige aún su existencia.

En relación a su vida, busca siempre complacer a otros, generalmente a quienes admira o respeta, sin embargo lo que ansía realmente es la sesnación de la “recompensa” que una vez se le dió por actuar así. Vive por y para todos e inconscientemente se olvida de si, sus placeres, necesidades deseos y afanes quedan relegados a segundo término, en el mejor de los casos.

En su universo las cosas “Deben” ser de tal o cual forma para que puedan ser buenas, correctas y convenientes, lo anterior, cuando es inflamado en sobremanera deriva en intolerancia y menoscabo de otras concepciones de la vida; crea elitismo, arrogancia y cerrazón.

Con suerte dicho sujeto tendrá una apacible vida, un “buen trabajo”, una carrera profesional, una bella familia, etc. y perpetuará el ciclo; craiará cobardes con las mismas ideas que él no habrá ya cambio y la mentalidad perdurará, pues la fórmula ha funcionado, en su vida no falta ni sobra nada y vive sin desear mas.

Si no tiene tanta suerte (o tal vez si tiene más, cuestión de enfoques), toda esa carga de preceptos, conceptos, concepciones e ideas explotará dentro de su ser y si el sujeto no lo resiste posiblemente termine de tajo con su banal existencia. O bien puede suceder que dadas circunstancias especiales, el sujeto aprenda que las cosas “NO Deben ser” sino que sólo SON.

Finalmente diré que lo que aquí he expresado no es más que un simple bosquejo y que existen guerreros que siguen el citado patrón pero jamás olvidan su vera natura, son guerreros a pesar de todo y todos. Tal vez mis ideas sean para alguien una afrenta, mas mi propósito no es ofender; plasmo una visión desde mi posición de cobarde en transcición y no pretendo que tan particulapensamiento sea bueno, correcto o conveniente. Ahora ya puedo decir que conozco sólo que ES.

Comments 2 Comentarios »

Hoy noté algo que no había pensado antes, remitiendome a la muy conocida frase “Cada cabeza es un mundo”, me di cuenta de que esto es una completa farsa.

Cada cabeza no tiene sólo un mundo, tiene montones de mundos dependiendo de cada entorno al que pertenecemos, cada persona tiene un mundo para cada cosa que piensa; trataré de dejarlo más claro, me tomaré como ejemplo a mí misma: Tengo un mundo entero y único con mi novio, con cada uno de mis amigos, con cada uno de mis familiares e incluso con cada uno de mis padres. Hay cosas que me conectan con las otras personas, porque tenemos gustos y disgustos en común.

Pero jamás, y que quede bien claro, jamás encontraré a nadie idéntico a mí, es por eso que necesitamos de diferentes personas en nuestra vida para vivir tranquilos, porque nuestra mente se divide en pequeñas secciones que se relacionan con diferentes personas, necesitamos a las personas, y no nada más a una, ¡necesitaríamos miles para satisfacer todas aquellas cosas que tenemos en el cerebro! Pero obviamente que eso no sucede, por lo que canalizamos nuestros rasgos característicos y los hacemos más visibles para atraer a esas personas que también los tienen [así, en vez de miles, atraemos tan sólo a unos cuantos].

Así es, hablo de ciertas cosas y actúo de cierta manera con cada uno de los entes que me rodean, en esencia soy la misma siempre, es decir, lo principal se queda y es la “yo a grandes rasgos” que todo mundo conoce, pero cada uno de mis allegados conoce distintas partes de mí.

Me he encontrado a mí misma chismorreando en el mail de mi novio para ver si alguna *beep*, ajem, muchacha, se la pasa contactando con él tanto como yo, y debo admitir que siento un dejo de lejanía cuando descubro que todas las cosas que le mandan no tienen absolutamente nada que ver conmigo. Es mi novio, es quizá la persona más cercana a mí, y yo la más cercana a él, pero allá, con sus amigos, con su familia, soy tan solo un ente externo que no encaja, ni encajará jamás. Es a raíz de esto que descubrí lo de los múltiples mundos en la cabeza de cada uno de nosotros. Porque mi novio tiene sus propios mundos a los cuales yo no pertenezco, donde yo no entro, y es aquí donde comienzan los celos… y no nada más los míos.

Muchas personas quieren abarcar, si no es que demandar toda la atención mental de su pareja hacia la suya propia. Cuando sabemos que nuestra pareja convive con otras personas sentimos celos porque en ese momento sabemos que no somos los únicos en la vida del otro, y que además no entramos en esas relaciones con los otros, pero es injusto, e incluso absurdo pensar que podemos ser todo lo que hay en la mente de nuestra pareja, pues así como nosotros, nuestra pareja también tiene montones de mundos donde revela diferentes partes de sí.

Además, lidiamos con que no sólo hay un mundo por cada persona que se conoce, sino por cada cosa que se ve, por cada concepto que se aprende, por cada sueño que se duerme. En nuestra mente no sólo está el convivir con las otras personas, está también la atención por las cosas intangibles, por ejemplo, en mi caso, gran parte de mi atención se enfoca en mi vida profesional, pero dentro de mi vida profesional hay otro montón de mundos, un mundo para lo que quiero llegar a ser, un mundo para lo que soy, un mundo para lo que hago para lograr lo que quiero llegar a ser, y además, si no estás bien definido, un mundo para cada destino al que te gustaría llegar, un mundo para cada camino que queremos tomar.

La mente es tan compleja, que es capaz de pensar mil cosas a la vez, de analizar secuencias y obtener resultados probables; pienso “quiero llegar a ser una gran diseñadora”, entonces debo estudiar diseño, desempeñarme, echarle ganas, aprender, mantenerme actualizada, y entonces, así lograré lo que estoy buscando. Parece simple, pero dentro de cada proceso hay otro montón de mundos, por ejemplo, el de “aprender”: debo aprender a manejar determinados programas de la computadora, debo aprender a manipular la psicología del color, debo aprender la historia del diseño, debo aprender de mis errores y de los errores de los otros, debo aprender miles de cosas para lograr lo que deseo.

Sé que todo esto es muy redundante, y sé que pocas personas se tomarán la molestia de leerlo [quizá mi nii-sama, y quizá mucho después mi novio XD], pero al punto al que quiero llegar es a que, al fin y al cabo somos individuos, y cada uno de nosotros tiene miles de mundos, ¿cómo esperamos comprender a otros individuos si a veces no somos capaces de comprendernos a nosotros mismos? Yo me siento excluída de los mundos de los demás, de los mundos que mi novio ha creado con sus nuevos amigos, de los mundos que mis amigos ya tenían y van creando con otras personas y cosas; pero lo cierto es que yo también tengo miles de mundos y seguro que mis amigos, mi familia y mi novio también deben serntirse así, tan ajenos a lo que yo les platico cuando ellos no son partícipes del tema de esas pláticas.

¡Perdón por sentir celos! Sentir celos no significa amar a alguien de verdad, significa sentirte excluído de los tantos mundos que tienen los otros, donde tú no apareces ni en pintura. Pero hay que aceptarlo, porque las cosas son así, porque uno mismo tiene mundos donde discrimina excluyendo a los demás y seleccionándolos para ser parte de uno o varios mundos, pero jamás de TODOS.

Sólo hay una cosa muy cierta, existe un único mundo al que pertenezco al 100%, donde nadie me juzga por determinadas cuestiones de mi forma de ser, y nadie me alaba por las otras tantas, ese mundo, es mi propio mundo, donde yo me coloco como el personaje principal de una gran historia, ¿o quizá miles? Y pertenezco a mi propio mundo, pero… ¿lo comprendo? La verdad es que es bastante fácil decir que cada quiente tiene montones de mundos, pero… ¿será fácil cuantificarlos? Lo dudo mucho, después de todo, cada cabeza es un mundo, con miles de mundos que tienen miles de mundos dentro de sí.

Si llegaste hasta aquí, eres un pobre perdedor que no tiene donde caerse del tedio O una persona tan inteligente para comprender todas las rarezas que escribí, si tu caso es el segundo, gracias por leer y agradecería que opinaras, pero si es el primero, mejor ve a la sección de adultos de FanFiction.Net, encontrarás mejores cosas que leer ahí.

¡Nos vemos!

NOTA: Cada uno de esos mundos desencadena otra serie de mundos que generan universos paralelos, si no me crees, pregúntale a Hawking sobre las teorías cuánticas de los muchos mundos.

Etiquetas: , , ,

Comments No Hay Comentarios »