Posts Tagged “diario”

Shen Long

Shen Long

Shen Long

Shen LongEsta fue la primera semana que asistí genuinamente a clases. Permíteme explicar. En la ENAP existe lo que llamamos “Semana de Ajustes” y es la segunda semana en que se entra a clases; durante esta semana tenemos la opción de modificar nuestro horario y acomodarlo como nos venga en gana. Bueno es un decir eso de que “como nos venga en gana”, porque en realidad debemos adaptarnos al cupo de los grupos. Personalmente pienso que es una estupidez que la semana de ajustes sea después de entrando a clases porque, simplemente perdemos clases y ese fue mi caso. Organicé mi horario como pude, porque al final dos maestros que quería no tuvieron cupo y tuve que readaptar todo otra vez, girando en torno a los maestros que sí tenía y que quería conservar. Logré un horario de cuatro días de escuela, más concretamente lunes, miércoles, viernes y sábado. El viernes es mi día más ocupado así que las jarras se quedaron fuera. Ket no era muy bebedora de todas maneras pero el coto era divertido.

Descubrí el transporte público cotidiano, y lo práctico que éste puede ser. El año pasado Ket tenía la disponibilidad de un automóvil, lo cual la obligaba a conducirlo y eso implica concentrar los sentidos en eso y nada más, salvo quizá, escuchar música. El transporte puede estar hecho una piltrafa, pero hace un paro, no vienes cuidando autos y quemándote en el sol (si te toca del lado de tu ventana), además de que puedes leer si tus traslados son largos; y vaya que lo son. Unos 40 minutos de metro y otros 40 de microbús hacen en total mi transporte, a veces más, pero nunca menos. Llevo leídas dos “Monster Edition” de cómics de Marvel y dos ediciones grandes (no tanto como las monster) de DC; quizá no parece mucho, o incluso algo ridículo; mucha gente va leyendo libros lo cual también es productivo, pero ya que nos vamos a enfocar a la ilustración, es conveniente ir conociendo de este maravilloso e incomprendido medio de comunicación: el cómic.

El último que leí fue “Secret Invasion: Avengers The Iniciative #1″, particularmente disfruté este librón por las ilustraciones de Stefano Caselli y decidí que él será mi modelo a seguir, sin embargo, no quiero dejar de lado al colorista Daniele Rudoni, que hicieron un equipo impresionante. La verdad no sé qué decir, el plagio es el pan de cada día, pero no es mi intención hacerlo. Sí, el estilo de Caselli será de hoy en adelante una gran inspiración y por un tiempo podré ser como su clon, pero a medida que el tiempo pasa y se va uno influenciando de más artistas, sé que lograré despegar. Claro que ya no hay nada nuevo, no ostento a desarrollar un estilo original e innovador, pero sí al menos uno que me distinga.

He descubierto, además, que el mundo es muy estrecho. Poco a poco se va abriendo la panorámica y te das cuenta de que, después de todo, no estabas tan verde y que, sí, falta mucho por recorrer, pero al menos ya sabes hacia dónde mirar. Esto es muy ambiguo, pero la verdad sólo me refiero a este mundillo del cómic, por ejemplo, antes mi visión de Batman era “héroe de los años cuarentas que empezó siendo un poco ridículo y se fue volviendo oscuro, debido a que un montón de autores le han metido de su cosecha a la historia”, ahora sé que Batman nació en 1939 como respuesta o contraparte a Iron Man, otro héroe que carece de superpoderes; que sus creadores son Bob Kane y Bill Finger, que éste último no es reconocido, y que también fue oscuro al principio, se volvió más alegre con la aparición de Robin y luego ridículo (para nuestras épocas) con la serie de los 60’s; pasó por las manos de varios autores entre ellos Frank Miller y Bruce Timm; grandes influencias en la historia por el trabajo cinematográfico de Tim Burton, series de Television como Batman a secas y Batman del Futuro, y casi por último terminó en Cristopher Nolan, quien levantó muchísimo al personaje después de la *ejemfinguimosquenuncapasóejem* catástrofe de cine de los 90’s que fue paralela a la edificación de nuestro Batman The Ride en Six Flags. Como sea, para el ojo intelectual, todos estos detalles parecerán una estupidez, después de todo, el mundo se acaba en el 2012, así que, ¿a quíen rayos le importa de dónde salió Batman? Al punto al que quiero llegar es a que, teniendo una noción de las cosas te das cuenta de dónde tienes que rascar para conocer el todo de un algo en específico, ya no sientes una laguna o una extensa nube de ignorancia en tu cerebro, ves las cosas con más claridad.

En fin, regresando a la escuela. Me siento… raro. Es decir, tengo recuerdos de cuando Ket iba a la escuela y, bueno, todo su mundo giraba alrededor de la escuela. Ahora no es así, siento a la escuela como un plus, como algo que hago pero, que al mismo tiempo, no es lo más importante en mi vida. El padre de Ket me dijo que eso es bueno, no sé a qué se refiera porque, yo me imaginé que para un padre como el de Ket, el que sus hijos le dedicaran un 80% de su vida a la escuela era su mayor fuente de seguridad. La escuela, podría decir, bajó de nivel de importancia. Sí, es una guía y sí, me ayudará con mi futuro y blah, blah, blah; pero se supone que es el ahora el que estoy viviendo, en teoría, las personas acuden a la escuela para preparar su futuro y tienden a olvidarse de lo demás; y no me refiero a que no se vayan de peda o tengan sexo desenfrenado con personas que ni conocen (independientemente de que valoren la escuela o no), sino a una cadena que te ata a esa responsabilidad tan grande como la escuela. Vaya, no sé cómo explicarlo, en pocas palabras: la escuela no es todo (amigos y familia aparte), hay otras mil maneras de enriquecer lo que somos, lo que hacemos y lo que queremos; no voy a esperar a que me enseñen a dibujar para hacerlo, ¿me explico?

Agh, tal vez ni yo me entiendo. Como sea, mañana hay unas conferencias en el Palacio de Minería sobre Cómics, ir o no ir… ése es el dilema…

Etiquetas: , , , , , , , ,

Comments No Hay Comentarios »

Shen Long

Shen Long

Shen Long

Shen LongHan sido días muy agitados. Al final no asistí a clases porque caí enfermo, es una suerte que la semana de ajustes sea esta, porque así no se notará que falté. He andado muy ansioso, ni el té de hierbas logró hacerme efecto pero al menos terminé de hacer el libro “What do I want to do with my life?” en compañía de Ket para saber hacia dónde vamos con precisión. Lo cierto es que aún quedan algunas lagunas pero, la decisión está tomada, la convertiré en una ilustradora profesional; grandes esfuerzos habrá que hacer porque la habilidad la tiene a medias, pero al menos sabe observar e identificar errores.

Ha pasado una semana y no hemos visto a la prima, prometimos vernos el 13 de Febrero para una peda de San Solterín, es una pena que no haya día de los solteros porque bien que mal también se disfruta. Tiene poco pero por fin comprendí un concepto que siempre pensé que era irrelevante, el concepto es “síndrome del primer amor”. Por supuesto que para alguien escéptico puede sonar bastante ridículo, pero después de platicar con varias personas sobre sus vidas y sobre sus primeros amores, llegué a una conclusión: el síndrome del primer amor es real, y le pega a todos como si fuera una bómba atómica cuando se acaba.

Y es que la primera experiencia de amor en la adolescencia es de las más sinceras y entregadas que pueden existir. Das tanto y esperas tanto de esa relación que piensas que nunca se va a terminar, pero algún día ha de acabar y ese día te sientes como si se hundiera el mundo. Si mientras lees esto estás pensando “que tontería, eso no me sucedió a mí”, es porque no has vivido tu primer amor; no importa si eres el dejado o el dejador, tampoco si fue por mutuo acuerdo, el síndrome del primer amor es, posiblemente, una de las primeras cosas que serán capaz de tirarte hasta el fondo de un abismo. Ahora que si tienes 73 años y aún así no lo has sentido, ¡qué bárbaro! ¡qué frivolidad!.

Sin embargo, aún cuando culpo al primer amor por el sufrimiento posterior, tampoco considero que sea algo fatal. Después de todo es una experiencia y aprendes de ella, la disfrutas. Cuando estás en la adolescencia y te enamoras, amas de una forma tan sencilla y sincera que no crees que pueda existir nada igual, y no lo existe. Después del primer amor ya nada es lo mismo, pero con esto no quiero decir que no valga la pena, simplemente, si vuelves a vivir otro gran amor y se acaba, no sufrirás tanto como la primera vez.

Ahora bien, si digo todo esto es porque por fin descubrí la fuente de todos los altibajos de Ket: el síndrome del primer amor, y agrénguenle hormonas femeninas, resultado: desastre.

Y sí, saber que no es cosa de ella, sino que le pasa a otros, es un alivio, porque al menos sabemos que no tiene tendencias maníaco-depresivas, se puede decir que lo que pasó fue normal. Y quizá algunas personas lo manejen de mejor manera a como ella lo hizo, y también las habrán que lo manejen peor. Por poner un ejemplo, su ex, mejor conocido como Edgar y seguramente lo conoces, siguió con su vida, seguro las pasó negras también, pero al menos no dejó la escuela. Por otro lado, su prima Ana hasta dejó la escuela definitivamente y se descarriló, resultado: está embarazada. No la juzgo, cada quien tiene sus propios problemas, sólo que ahora puedo ver con ojos más objetivos las cosas que pasan en la vida de otros y por qué pasan así; Ket dejó la escuela, sí, pero al menos ya vamos a regresar, ¿qué tal? Sin embargo, no se volvió alcohólica, ni drogadicta, ni fumadora, ni fiestera… o sea, nada, se recluyó en sus libros y cómics de historias fantásticas y hasta ahí, bueno, sí se agujeró y se tiñó el cabello, pero ¿eso qué? Creo que fue bastante más saludable porque, créelo o no, tenemos personas en la familia que sí son bien parásitos y lacras, y parte de la culpa de ello es el síndrome del primer amor.

Así de fuerte pega, pero nos pega a todos, hasta a mí, que soy un espíritu; saludos a Dilong, por cierto.

En fin, estamos en los comienzos de realizar varios metas, así que más vale irse a dormir para comenzar la semana con el pie derecho. Suerte con el primer amor.

Etiquetas: , , , , ,

Comments No Hay Comentarios »

Shen Long

Shen Long

Shen Long

Shen LongMañana es el último día del mes de Enero, tan sólo 3 días más para entrar a clases. Para alguien que está al pendiente de las fechas podría parecerle extraño, porque el inicio de clases a la UNAM es el 2 de Febrero, a mí me faltan tres porque sólo tengo una clase el martes y no pienso asistir. No es por flojera. Es la primera clase del semestre y el maestro poco o nada tendrá planeado para ese día, así que, dos horas de viaje ida y vuelta contra una hora de clase me parece desequilibrado. No le he dicho a los padres de Ket, no creo que lo tomen a mal, han visto cuánto hemos progresado, aunque no sepan que su hija anda medio ausente. El día de hoy no fue nada excepcional, pero si tengo ganas de escribir es porque esta semana hice una muy buena amiga.

Creo que hoy en día es difícil entablar una relación de amistad en tan sólo 3 días, y lo cierto es que acabamos de desafiar la realidad. Para mí, fue la primera vez conociéndola, pero Ket la conoció en la vocacional, es la amiga de un amigo, que con el tiempo se convirtieron en primos adoptados. Justamente discutíamos el por qué llamo primo a aquel amigo, lo cierto es que la razón es desconocida, él empezó a andar con esta chica y, henos aquí, llamándonos primas la una a la otra. Y la verdad es que en este par de semanas he socializado más de lo que socializó Ket en casi un año de encierro.

Me enteré de oscuros secretos familiares el martes pasado que vino una prima biológica de Ket; hasta ganas dan de salir con la familia, sólo hay un primo con el que Ket ha mantenido el contacto pero se ven escasas… una vez al año, aunque creo que ya había hablado de eso. A la prima la veré nuevamente el lunes, porque estudia belleza y es difícil encontrar una estilista decente hoy en día, de verdad lo es; y parecerá una nimiedad, pero son pequeños detalles que si bien, podrían ser pasados por alto, estando en el cuerpo de una mujer, me doy cuenta de lo vanidosas que pueden llegar a ser y, por estúpido que sea, es necesario invertirle tiempo y dinero a este aspecto de la vida. En otras palabras: un corte de pelo mal hecho, puede ser el acabose no sólo de las mujeres, sino también de un hombre y su autoestima, jaja.

En fin, la razón por la que comencé a escribir no es esa, lo que quiero compartir es que el miércoles pasado empezaron una serie de conferencias en la UAM Azcapotzalco sobre ilustración. Y sobra decir que una de las metas de Ket es volverse ilustradora, si no de tiempo completo, por lo menos una parte importante de su carrera. El miércoles hubo una sóla conferencia y se llevó a cabo con Humberto Ramos, debo admitir que si había oído de él poca atención le había dado, pero ahora me doy cuenta de su valor y estoy agradecido de haber tenido el placer de conocerlo y escuchar lo que tiene que decir al mundo, por lo menos a una parte de él. A grandes rasgos es un ilustrador de cómics, primordialmente, y actualmente trabaja para empresas tan grandes como Marvel, su trabajo es valorado internacionalmente y he de decir, estoy más que impresionado, no por su kilométrico currículum, sino por lo que ha desarrollado y el estilo tan único y propio de él, producto de la experiencia y el trabajo.

El jueves no pude ir por razones familiares, pero el viernes sí. La primera conferencia la dio Mr. Kone, quien, al igual que Ramos, es egresado de la UAM, y debo recalcar que es el primer diseñador/ilustrador tan abierto con su vida personal, la conferencia fue más que nada una plática sobre su vida como ilustrador pero no faltaron detalles familiares que sin duda te bajan de aquella nube y te hacen ver lo humanos que son, ¡en verdad son personas! ¡No son máquinas de hacer dibujitos! Y lo mejor de todo ¡no tienen que divorciarse para lograr su sueño! Eso es verdaderamente esperanzador, no tienes idea cuánto.

Después vino un ilustrador algo más seriesón que, sinceramente no me dejó huella, a pesar de su talento y calidad, no logró hacer mella en mí como espíritu o como persona, interpretando a Ket. Sin embargo, el último conferencista, por el cual tuvimos que esperar unas 3 horas para poder verlo (pues su conferencia empezaba a las 17:00). La espera lo valió. El hombre se llama Fanuel Hanán Díaz, joven crítico literario e investigador venezolano que por alguna razón había llegado desde Camboya. Su conferencia no fue del todo sobresaliente, pero en la sección de preguntas y respuestas demostró sus conocimientos y dejó en claro tantas cosas que giran en torno a los libros álbum y el lenguaje cinematográfico que han adoptado para hacer de la lectura otra forma de leer; cabe mencionar, que hace unos años, cuando recién Ket iniciaba sus estudios de diseño en la Universidad Justo Sierra, un profesor de Educación Visual le mostró al alumnado un libro llamado “Voces” de Anthony Browne, a simple vista, el libro se parece a cualquier libro infantil que uno haya visto, pero el profesor se encargó de remarcar las diferencias tipográficas, de color y enfoques que va dando, dependiendo de qué personaje de la historia cuenta su versión. La historia es simple, pero es preciosa. Ket quedó tan maravillada que fue y se compró el mismo libro (que hoy reposa entre los libros favoritos, en su habitación) para poderlo ver mejor. Fue una sospresa para mí descubrir que la conferencia giraba en torno a estos libros que dicen quizá mucho más en sus ilustraciones que en su texto, y que tanto el texto como la imagen hablan por sí mismos y tienen un lenguaje, es uno capaz de hundirse en la imagen a niveles de interpretación impresionantes, y una duda que surgió era si los niños eran capaces de abstraerlos, Fanuel nos habló de sus experiencias y una de ellas fue que, precisamente, la subestimación de la capacidad de los niños es lo que nos hace creer que no podrían, pero lo cierto es que si bien, son pocos, sí llegan a haber niños que ven más allá; pienso que capacitar a los niños exponiéndolos a obras como ésta podría tener resultados inesperados pero positivos en un futuro próximo, es, literalmente, una manera nueva de leer.

Quedamos fascinados la prima y yo, cuyo nombre, por cierto, es Vicky; quedamos tan satisfechos que salimos revoloteando de felicidad, el hombre definitivamente nos hizo el fin de semana completito, por no mencionar que nos dejó embobados y en la línea límite entre la admiración y el enamoramiento, jajaja, es en esos momentos que comprendes cómo puede atraerte una persona por lo que hace, lo que piensa y lo que dice, sea feo o guapo, se viejo o joven, en fin, de cualquier manera de amor platónico no pasará.

Ahora bien, otra cosa que gané esta semana fue, precisamente, a Vicky como amiga. Creo que en general es difícil conectar con una persona, y sobre todo atendiendo a la personalidad de Ket de la que me tengo que encargar, es más bien una persona tímida y tiende a escuchar más de lo que habla, pero por dentro siente la necesidad de platicar sobre su vida, empero, si no le preguntan, prefiere quedarse callada; por eso escribo en su estúpido blog, porque al menos así tienes la opción, y si crees que es interesante lo leerás, si no, no lo haces y ya está, te ahorras la fatiga de escucharnos. Sin embargo, hay contadas personas que se han tomado la molestia de preguntarle, y claro que ella responde con gusto; Vicky fue una de estas personas. Como soy un tanto ajeno a los acontenteceres humanos, dejo que ella se encargue de esa parte tan sensible de su vida (porque lo cierto es que es una chillona, y me fastidia porque se carga mi esfuerzo en el arreglo personal que le doy) y así sucedió, la prima habló y escuchó, dándonos la oportunidad de hacer lo mismo.

Creo, aunque más bien es saber popular, que todos queremos ser escuchados. A algunos nos cuesta más trabajo que a otros, y a veces el simple hecho de hablar o escribir nos libera de esas cargas que llevamos sobre los hombros. Tiene algo de tiempo ya que Ket leyó un libro titulado “El Que Escucha”, la autora se llama Taylor Caldwell y en ese libro deja bastante claro la necesidad humana por expresarse, el que escucha no era más que eso, alguien que escucha, no sabes quién es ni lo que puede hacer por ti, pero pareciera que las personas salen curadas milagrosamente de la cámara en que se hallan mientras hablan.

Hablar es algo que a Ket siempre le ha costado mucho trabajo hacer. Pero es un alivio encontrar a alguien más con quien poderlo hacer, la prima le abrió una pequeña brecha de posibilidades. Y la ilustración también lo va a hacer.

Etiquetas: , , , , , , , , , , , , ,

Comments No Hay Comentarios »

Shen Long

Shen Long

Shen Long

Shen Long

El día de hoy experimenté una de las más aterradoras cosas que le pueden suceder a un humano en la vida normal. Me extirparon dos muelas del juicio.

Hace aproximadamente dos meses le quitaron las dos muelas del lado derecho a Ket y, sus recuerdos no eran tan abrumadores como lo que viví el día de hoy. Incluso tuve un lapsus en el que le exigí a Ket que saliera de la cueva y tomara mi lugar para volver cuando el tormento terminara. Si me oyó, hizo como que la virgen le hablaba [esa expresión la aprendí de su mamá].

Para variar me acosté a dormir como a eso de las 4:00 horas, es culpa de Carlos porque me pasó el link del canal de YouTube de los Muppets y, de video en video se me fue la noche. Si sabes inglés y no tienes un particular desprecio por esa sección de tu infancia que pasaste mirando Plaza Sésamo, te recomiendo que te pases por el canal, los comentarios sarcásticos de los viejos Statler y Waldorf son de lo mejor, si tienes un sentido del humor simplón, claro.

Como sea, el punto es que me levanté como a las 10:00 para bañarme, me vestí en friega, me arreglé en friega, desayuné en friega y todo para que Reforma estuviera cerrado. La cita era a las 12:30, el padre de Ket y yo llegamos a las 12:31 [el padre ya estaba traumado por llegar tarde, tienen una especie de obseción por la puntualidad en esta familia, claro que en casos de consultas médicas no podría estar más de acuerdo]. El doctor seguía con un paciente así que nos hizo esperar unos 25 minutos, en los que vimos un pedazo de “Las Locuras del Emperador” en Disney Channel, antes de atendernos.

Es un consultorio de lo más agradable, el doctor es amable y tiende a platicar y bromear. Todo iba bien, hasta que sentí el primer piquete de la anestesia. ¿Sabes qué es lo peor de la anestesia odontológica? Que no es un piquete y ¡zas! Listo. Sino que son varios, muchos, muchísimos piquetes en varios lugares en cantidades mínimas. Tarda en hacer efecto y comienzas a sentir la mejilla y la mitad de la lengua un hormigueo y la sensación de que se pusieron obesísimos. Pero como si eso no fuera suficiente, el doctor te sigue picando y picando buscando espacios perdidos.

Unos tortuosos 15 minutos después, comienza el derramamiento de sangre. Me cubrieron con una tela para no ensuciar la ropa, porque aunque no sientas ni te des cuenta, la sangre brinca y brota por todos lados. Bajo los efectos de la anestesia, no sientes dolor, pero como está cerca del oído, sientes y escuchas como pican y raspan para buscar la muela, y raspan y pican, y pican y raspan, te absorven la saliva, cierras los ojos y te comienza a doler la mandíbula, y pides y suplicas que termine pronto. Pero nooo. Como la muela esta metida bajo el hueso [en el peor de los casos, y fue el mío] sacan el minitaladro que hace el sonido más chirriante e irritante que te pudieras imaginar, lo acercan al hueso y alcanzas a ver cómo brinca el agua que distribuye y con un aroma peculiar que prefieres evitar, entonces no respiras hasta que lo dejan de usar, pero en el inter sientes escalofríos y ganas de salir corriendo. Cuando por fin te han sacado la muela, ni te das cuenta, entonces te suturan y san se acabó. O eso crees, porque ¡todavía falta la otra muela!

A la mitad del proceso me dolió, y tuvo que volverme a picar para ponerme más anestesia.

Por fin todo termina, y te enguajas. Sientes miedo de morderte el cachete interno porque no eres ni capaz de medir la fuerza de tus mordidas. Tienes los labios resecos y te duele de la mandíbula como si hubieras mascado chicle por dos días seguidos.

Pagas y agradeces por tu tortura, y te vas a casa.

De acuerdo, la experiencia sí es así de traumática, pero definitivamente es mejor sacarse las muelas del juicio que esperar a que te empujen más los otros dientes y te enchuequen más la dentadura [lo que puede traer consecuencias aún más desagradables]. Así que, si tú lector, tienes que hacerlo, lamento si de alguna manera te intimidé, pero no te eches para atrás, dejarlo para después puede ser P-E-O-R.

Cuando llegué a casa no tenía la medicina para el dolor, así que el padre de Ket fue a conseguirla. Regresó, me la tomé y me tumbé en la cama. Me quedé dormido con una de esas cosas que se congelan para aliviar la inflamación. Aún no estoy tan inflamado, a ver mañana como amanezco.

Al cabo de un rato me levanté para ver una película en familia, comí para poder tomarme el antibiótico y seguí unido a mi hielo como lapa.

El padre de Ket es el hombre más obsecionado con la Navidad que he tenido oportunidad de conocer. Desde que Ket tiene memoria, esta época del año está repleta de adornos y no se hace otra cosa que ver películas características de ésta. Esta vez fue el turno de “El Mejor Regalo” o “Todo lo que quiero para Navidad”, la película no es muy conocida pero hay algo curioso con este asunto.

Hace años, cuando Quiphoot todavía no había nacido, dejaron la videocasettera en automático para grabar una película porque la familia saldría. Cuando volvieron, se encontraron con que se habían equivocado de canal y lo que se había grabado resultó ser esta peculiar película que pareciera que gira en torno a un ratón al que nombran “Bola de Nieve” [hoy en día, para verla, siguen diciendo "hay que ver Bola de Nieve" en vez del nombre original], la película ya estaba comenzada cuando la grabación comenzó, y quedaron tan fascinados con ella que se convirtió en un clásico familiar. Cada año se sentaban a verla con todo y comerciales [aunque los adelantaban] al grado de memorizar qué comerciales habían antes de que volviera a comenzar para ponerle “Play”.

Fue apenas hasta hace un par de años que el non plus ultra padre de Ket la consiguió en DVD. Hasta entonces conocieron el verdadero principio de la película. En fin, el padre de Ket salió a cenar con un amigo y se perdió el final.

Cuando acabó pusimos el Espisodio VI de Star Wars [sí, esta familia es adicta a ver películas] porque hace como tres días nos echamos el IV y el V. Creemos que no debieron quitarle la máscara a Darth Vader porque se parece al tío Lucas de los Locos Adams, y asesina completamente el encanto de este personaje que se esconde tras el casco misterioso y tétrico que lleva siempre. Mínimo fue incinerado con todo y máscara, si no, nos hubieran llorado los ojos.

La madre de Ket se subió a dormir, llegó el padre y yo esperé a que Quiphoot estuviera listo para apagarle la luz. He de decirte que es todo un show. Se cambia no sólo la ropa casual, sino la interior también. Se lava los dientes, se lava las manos unas diez veces, acomoda su cama, se acuesta, hay que taparlo, cerrarle la ventila [aunque normalmente está cerrada, es paranoia de él], apagarle la luz, cerrar la puerta y todavía responder a los “buenas noches” y “te quiero muchos” que grita mientras te alejas de su habitación.

Así fue el día de hoy, y heme aquí, por fin escribiendo mis emocionantes y traumáticas aventuras en la vida de una adolescente con problemas existenciales. Triste y patético. Pero ya pasará.

Saludos.

Etiquetas: , , , , , , , , , , , , ,

Comments No Hay Comentarios »

Shen Long

Shen Long

Shen Long

Shen Long

Sé que esto es hacer trampa, pero el hábito aún no se me ha desarrollado y tuve que recurrir a redactar dos noches por escrito. En general, Ket no es una persona de hábitos, y menos aún disciplina. De haber nacido en mis tiempos, ya hubiera sido etiquetada de inútil o incluso carga, tiene suerte de haber nacido a finales de los 80’s. Cada vez me pesa más el cuerpo, se acerca diciembre y todavía no logro sentirme tan fluído en el ambiente como solía hacerlo, quisiera que me dijeras, humano, si también sufres lo mismo, ¿es tan difícil levantarse todos los días y moverse de un lado a otro? ¿lo es? Yo creo que no, hasta los dedos me pesan al escribir, se lo atribuyo a mi falta de costumbre, y al desánimo que Ket se esmera en contagiarme.

Este par de días, como todos los anteriores, no fueron en particular provechosos. Ninguno lo ha sido, es vergonzoso admitirlo, pero qué más da, igual es verdad.

Ayer miércoles me volví a desvelar, no es de sorprender que terminara levantándome tardísimo, tan es así que no desayuné, me tocó la hora de la comida. En la hora de la comida, en ausencia de Quiphoot [debido a que acude a una escuela de doble turno, por lo que regresa a la escuela tres días en las tardes] la madre de Ket mencionó que éste quería regresarse solo en transporte público. Si no puede meterse a la cama y apagarse la luz él solo, ¡menos ha de poder volver solo a casa! Como sea, fui señalado como voluntario para acompañarlo de regreso el jueves siguiente, o sea hoy, y enseñarle el camino en metro.

Sinceramente, no experimenté ninguna emoción. No es que no me importe, pero tampoco me emociona, creo que es simple curiosidad pero al final volverá a querer ser recogido por su madre. Lo mismo le pasó a Ket cuando estaba en primero, siendo ella algo más independiente y viviendo más cerca, comenzó a regresarse sola hasta que se dio cuenta de lo ventajoso que era que pasaran por ella, ¿quién no lo haría si tiene la posibilidad? Sales cansado de la escuela con una mochila de más de 10 Kg, y encima tienes que lidiar con la pelotera del subterráneo. Ket la tenía mejor por entonces, pues su casa estaba a tan sólo 2 estaciones del metro y una caminada medio larga; el hermano tendría que transbordar 2 veces y hacer aproximadamente la misma caminata que Ket, sin mencionar que hacen un total de 8 estaciones, nada comparado con quienes vienen de más lejos, pero igual está más colgado.

En fin, de verdad tenía intenciones de colaborar y variar un poco, pero al final mis desórdenes horarios me hicieron desvelarme una vez más y terminé levantándome todavía más tarde que ayer. La cosa se puso curiosa a la hora de la comida, porque terminé con orden extra de culpa.

Lo admito, es mi culpa por no haber tenido la entera disposición de enseñarle a Quiphoot las andadas del transporte colectivo, pero salí más quemado aún.

Resulta que, la madre de Ket salió desde temprano para quedarse en casa de su padre un rato, confiando en que iría yo por su bebé [sí, Quiphoot]; pero ciertamente no tengo idea de dónde sacó esta idea, puesto que ayer, al estar platicando aleatoriamente dijo en otras palabras “pues, nos podemos ir juntas, y ya te regresas tú con él”, ergo, “te llevo en coche hasta la escuela y etc. etc.”, y juro por mis bigotes de dragón que ahí quedó la cosa. Así que, confiando en que la madre de Ket iría por su hijo fuera yo o no, evadí colocar la alarma y dejarme a su interés, “bueno, si me despierta voy” pensé; pero como ella no estaba en casa, no se enteró de que ni me levanté. Y así todos confiamos en lo confiado. Me quedé dormido tan, pero tan profundamente que ni el teléfono escuché, según la madre de Ket, habló varias veces para ver si iba a ir, pero como es una mujer suceptible pensó que no le había querido contestar… pero la verdad es que no escuché el molesto repiquete del teléfono, así pues, resulta que el padre también llamó varias veces. Todo acabó en que la señora tuvo que partir de casa de su padre para recoger a su hijo y terminaron dando vueltas viendo si no había ido yo a buscarlo.

Una vez más reitero, estoy conciente de mi falta de disposición, pero ¡mi dosis extra de culpa fue injustificada! No sé en qué momento pasó por la cabeza de todos los miembros de la familia [menos la mía], que iría por él en transporte público, no es que no lo haría, es que en realidad no nos pusimos de acuerdo y cada quien se quedó con la idea que se le antojó.

Al final hasta el hermano me reclamó y le prometí recogerlo la semana que viene, sin embargo, el lunes tengo que ir a inscribirme a la escuela [no, no fui hoy, así de pinche huevo me vi] y de ahí le voy a perforar todo lo que pueda con el dinero que lleve a este cuerpo falto de credo y así, prometí recogerlo el martes, pero si estoy muy hinchado… ni modo, será para otra ocasión.

Y si escribo esto es porque estoy desvelado, y me desvelé, una vez más, viendo la película “Y tu mamá también”, Ket jamás la había visto completa y hoy, hilando sus recuerdos encontré en su cabeza imágenes de la secundaria que hace mucho ella no recordaba. Una de ellas es una ocasión en que, con la intención de hacer un trabajo, fue con sus amigos a la casa de un compañero de apellido “Sousa”, pero en vez de trabajar [como es esperado], se la pasaron jugando Smash y Mario Party para Game Cube, bascketball y… viendo los pedazos más picosos de esa película, es imaginable que los padres no se encontraran en casa, ¿no? Ahora, algunos se preguntarán [o quizá jamás se enteraron] ¿qué hacía una niña en medio de una bola de adolescentes sedientos de descubrimiento sexual? La respuesta carece de importancia, porque para suerte de Ket, nunca ha sido una chica “atractiva”, es más bien de las que tienen belleza interna.

Jajajaja, belleza interna, eso fue verdaderamente estúpido, como sea, siendo objetivo, y aunque no soy muy buen juzgador de belleza humana, Ket no es parte del gremio de chicas populares y guapas, tampoco es fea, sólo es… normal.

Así pues, libre de peligro, parecía más bien uno más, aunado a que los chicos eran demasiado verdes para atreverse a hacer algo aunque Ket lo ameritara.

En fin, terminando esa anécdota, hice los paralelismos de cosas que surgieron entre los chicos y esa película. Por ejemplo, por alguna extraña razón terminaron autonombrándose “Banda Rozzi” y Ket era miembro honorario, lo que quiere decir que, no era parte del grupo en sí, pero era más o menos aceptada, una cosa siguió a la otra y terminaron incluso escribiendo un manifiesto “Charolastra”. Ahora todos están dispersos, algunos mantienen el contacto, otros no, Ket es una de ellos, han crecido y creado nuevas amistades, así es la vida, supongo.

Saludos.

Etiquetas: , , , , , , , , , , ,

Comments No Hay Comentarios »

Shen Long

Shen Long

Shen Long

Shen Long

Una vez más me encuentro ante la penosa situación de escribir dos noches en una; como estoy medio acatarrado ayer estaba demasiado cansado para escribir, hoy también, pero no quiero perder el hábito, no quiero que el proyecto de describir mis días por las noches se quede a la mitad como tantos diarios y agendas que Ket empezó. En verdad es algo muy difícil, mantener un diario constante. No dudo que hayan personas que lo hagan sin problemas porque tienen la costumbre, ni yo ni Ket la tenemos, así que imagino que a veces será un esfuerzo sobrehumano el que haré por mantener actualizado este asunto; afortunadamente el Wordpress te permite manipular la fecha de publicación y para que mantenga su periodicidad calendaria haré uso de esa herramienta cuando lo necesite.

Hablando de diarios, hay un recuerdo de Ket sobre su primer diario que aparentemente nunca podrá ser borrado. Resulta que, confiando en la confidencialidad de su escrito, decidió ser completamente honesta y escribió cosas muy vergonzosas para una niña de 11 años. ERROR, y garrafal. No pasaron ni dos días para que su madre lo leyera. Ket arrancó la página y fingió que jamás había escrito aquello, la madre también lo hizo, al parecer. Desde entonces, jamás pudo volver a explayarse como hubiera deseado sobre el papel. Personalmente debo admitir que hay cosas que omito y omitiré porque son para mis recuerdos y los de nadie más, pero escribir en un blog público puede llegar a ser motivante, pensar que algún desconocido lo encontrará y dira “no mams, esta vieja está bien chiflada” puede dar como resultado algo retroactivo. Las últimas personas que darían con él, claro está, serían los padres; lo peor del caso, es que ellos saben que Ket tiene un blog, pero como no saben ni lo que eso significa, no prestan mucha atención.

Una de las razones por las que Ket se llegó a reprimir, fue por el temor de que la gente de los círculos de su padre encontrara este sitio y al leerlo dijera “¿qué clase de hija tiene este hombre?”, y claro que podrían llegar, porque el padre de Ket tiene su correo oficial en Eraddon.NET y, sin duda, a alguien se le puede ocurrir acceder a la página principal, y como la página principal remite a estas páginas, es de esperarse. Creo que si esas personas llegaran a juzgar a su padre por lo que su hija hace, estarían más chiflados que ella todavía. Cada quien a lo suyo, y creo que se ha dejado lo suficientemente claro que Ket esta a un lado del mundo y su padre al otro, como para que a alguien se le ocurra difamarlo por las barbaridades que aquí se escriben. De todas formas es un blog de opinión, y no hay nada más importante que respetar la forma de pensar de los demás, aunado que Ket es una “chamaca de 21 años”, así que podrían tomarla como una adolescente más de este universo. Al menos no debe avergonzarse de su ortografía.

Hablando de ortografía, releí mis otras noches y encontré algunos detallitos… qué flojera corregirlos, sé dónde están y perdón por eso, pero te aseguro que son errores de dedo, en general la ortografía de este weblog es confiable, a ver si aprendes algo [a quien le quede el saco].

Regresando al día de hoy, parecerá monótono pero tampoco fue un día productivo, agh, lidiar con esta nube que nubla la mente de Ket es más difícil de lo que imaginé. Pero una cosa es segura, el jueves voy a la ENAP, eso seguro.

Como decía en la Noche anterior, me desperté hoy a las 3:00 de la mañana, aproximadamente. Estuve dando vueltas y vueltas trantando de volver a dormir o con la esperanza de que pronto se levantara el padre de Ket [que se supone que me despertaría a las 5:00]. Nada. Al cabo de un buen rato escuché a Quiphoot salir al baño y regresar a su cama. Al escuchar la bomba del agua, supe que el padre se había metido a bañar y, hastiado por el hambre, decidí levantarme y bajar a la cocina a ver si había algo de comer.

Preparé huevo revuelto con cebolla frita. No había probado nada más exquisito en… toda la noche. Lo metí entre un par de rebanadas de pan bimbo a manera de sandwich y me lo jambé mientras el padre de Ket ya preparaba la lonchera con el desayuno de hoy, como no había nada [no fuimos al súper el fin de semana], sólo metió un plátano y un Gerber, por si se le antojaba al niño, el resto lo compraría allá. Olvidé mencionar que, el padre y Quiphoot salen a las 6:30 para llegar a estacionarse cerca de la escuela como a las 7:00 donde desayunan y se toman un café del Oxxo que está junto al mercado, y ahí esperan hasta que da la hora para entrar a la secundaria. Así pues, no habiendo nada, se decidió a comprar algo en el Oxxo, supongo.

Mientras comía mi sandwich, me fui a la sala a ver tele con el señor y puso el Canal 11, donde una chef prepara platillos de muy buen ver, a las 6:00 empiezan las noticias y algunas cosas que mecionaron sobre el fin del mundo me remitió a un video que vio Ket hace algún tiempo, me pareció interesante y decidí buscarlo para verlo y de paso enseñárselo al padre. El video de llama “La Historia de las Cosas” [The Story of Stuff] y trata precisamente sobre el proceso de industrialización y consumo que hoy en día existe, mejor velo, en vez de esperar a que te lo platique, si lo buscas en Google [<- pica para buscar] encontrarás el video doblado al español.

Como sea, me propuse no dormir en todo el día hasta la noche y heme aquí, no me he echado ni una pestañita desde las 3:00 de la mañana, todo con el propósito de arreglar los horarios descompuestos que solía tener Ket. Dormir en el día y trabajar en la noche no es lo más saludable, es linda la oscuridad y la soledad, pero, 1) se cansan más los ojos, 2) no aprovechas el recurso natural más importante: la luz solar, 3) vives en un mundo paralelo al de tu familia, etc.

Así es esto de los chocolates, si no te los comes se te derriten en la mano XD. Otro día improductivo en mi adaptación al cuerpo humano, por lo menos estoy escribiendo y… buscando imágenes para ilustrar un cuaderno de Quiphoot ¬¬, una vez más petición del padre, qué se le va a hacer, este fin de semana se supone que les enseñaré a buscar imágenes y pegarlas en un documento de Word para imprimirlas y que las puedan usar, ergo, me dejen de molestar XD.

Saludos.

Etiquetas: , , , , , ,

Comments No Hay Comentarios »

Shen Long

Shen Long

Shen Long

Shen Long

Nuevamente me costó trabajo conciliar el sueño anoche. Me quedé hasta tarde [en la computadora, para variar] al grado de que me dio hambre. Me encontré con el padre de Ket, mientras organizaba el desayuno de su hijo a las 5:00 de la mañana. ¿Quién se levanta a las 5:00 de la mañana cuando el niño entra hasta las 8:00? Pues el padre de Ket ha sido siempre así, según él, nunca duerme, aunque yo podría afirmarles lo contrario, como sea tiene un horario de lo más estricto, se levanta entre 4:30 y 4:45 para bañarse y vestirse, baja a la cocina, prepara el desayuno de sus hijos [por el momento solo del hermano de Ket], sube a despertarlos [por el momento sólo al hermano de Ket], y al hermano lo apura y apura hasta que finalmente están listos para partir a las 6:30, ¡6:30! ¿Quién en su sano juicio saldría a esa hora? Para llegar hasta Xochimilco, Ket partía a las 6:00 de la mañana para llegar antes de las 7:00, pero esta gente no llega ni al metro Revolución y tiene mucho más tiempo. Siempre ha sido así, por lo que he visto, y parece no molestarles en lo más mínimo [tan sólo a la madre, porque se preocupa de que su niño no duerma lo suficiente].

Para no retacarme, me comí unas Zucaritas que apenas alcanzaron a llenar la mitad de una taza, les puse leche y me subí a la habitación otra vez, las comí y me metí entre las cobijas con la intención de intentar dormir otra vez. Me sentía de la fregada, me acatarré desde el día anterior y después de dormir un rato desperté como a las 11:00, si no es que antes, pero no tuve la fuerza de voluntad para levantarme, así que desperdicié valiosas horas en mirar el techo. Mocoso y fastidiado, me levanté por fin nada más para recoger el desastre que dejé en el suelo y permitir a la asistente del hogar pasar a asear. Bajé las bolsas y cajas que estaban destinadas para la basura.

Al cabo de un rato ya llegaba la madre de Ket de haber recogido al hermanito y se alistaron para comer. El hermano, a quien llamaré Quiphoot de ahora en adelante, me preguntó algo sobre un acuerdo de compartir el Play Station 3 que aún no poseemos, es decir, da por hecho que “Santa” lo traerá y que será para él y para mí; ni siquiera hice el esfuerzo de meterme a la memoria de Ket y respondí “no, no me acuerdo”, pfff, la hecatombe, Quiphoot se indignó tanto que no le quizo recibir el plato de comida a su madre diciendo que comería hasta que llegara su papá, la señora ni se inmutó y se apropió del plato, comimos ella y yo en la cocina, bajo la insistencia del hermano de “¿cómo que no te acuerdas? Ya habíamos quedado”; me harté de él y terminé diciéndole “agh, mi papá me dijo que no lo iba a comprar así que estoy ahorrando para comprarmelo yo”, y se volvió a indignar, lo mismo con lo mismo sobre lo mismo. A veces es muy cansón.

No le di la mayor importancia y me subí a bañar [sí, como a las 15:00]. Cuando bajé el padre de Ket ya había llegado y comía en la cocina junto con Quiphoot, quien seguramente ya le explicaba animadamente las nuevas promociones del Game Planet, y le insistía con la nueva consola. Sinceramente no sé qué va a ser de este escuincle, no le veo futuro más que en la sección de “Control de Calidad”, ¡ah!, porque para acabarla de amolar, tiene una extraña fijación con la perfección y limpieza de las cosas, se lava las manos tantas veces que tiene la piel seca; también le atrae el dinero, y gastarlo, y que le deban; empresario o diputado, no lo imagino en nada más.

De ahí en fuera, todo va lento, me sentía lo suficientemente cansado para acostarme a las 21:30 y dormirme una media hora después. Desperté a las 3:00 de la mañana del día siguiente.

Etiquetas: , , , , , ,

Comments No Hay Comentarios »